martes, 15 de mayo de 2018

Encuentro Iberoamericano de Tanatología 2018



ASISTIMOS  CON UN TALLER AL ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE TANATOLOGÍA , que se celebrará en el Hospital General de Pachuca - Estado de Hidalgo en México los días 26 y 27 de Mayo de 2018

El equipo de Alfa Consulting y Tomar Consciencia presentará el taller :

" Herramientas Transpersonales para transitar los procesos de duelo y pérdida." 

a cargo de la Mtra. Socorro Ceja (Presencial) y de Guillermo J. Recourt (Vía Online)

martes, 8 de mayo de 2018

La sabiduría de la filosofía perenne o sapiencial.



Heráclito decía:

"Los despiertos tienen un mundo en común. Cada uno de los que duermen, en cambio, se vuelve hacia su mundo particular."

La psicología transpersonal, utiliza la sabiduría de la filosofía perenne o sapiencial, que dista mucho de lo que luego ha sido la filosofía académica, para regresar a ese conocimiento no dual de la realidad. Realizarnos, viene del latín "realis" que significa real. Nos lleva a una transformación interior para acceder a la realidad del ser, despertarnos de la identificación con el ego para reconocer nuestra verdadera naturaleza esencial.

Pero para despertar, hay que saber primero que uno está "dormido"...

Guillermo J. Recourt
Terapeuta Transpersonal especializado en duelos.

#tomarconsciencia
#filosofiaperenne

miércoles, 18 de abril de 2018

Los alambres del duelo


La vida de cada ser humano, es la historía de un ser que nace sin alambres que le impidan crecer y desarrollarse como individuo, pero que desde la infancia se va cercando a si mismo sin darse cuenta. 

Estos alambres son nuestras creencias, miedos, emociones reprimidas, sucesos conflictivos y todo lo percibido como fuente de dolor y que como tal nos terminan produciendo sufrimiento y queremos evitar a toda costa, pues nos resistimos a ver la realidad tal y como es.

En el duelo, el lógico y profundo dolor por nuestro ser querido, se ve aumentado sin cesar por todos esos alambres antiguos y por uno nuevo y más afilado que puede llegar a paralizarnos durante toda una vida, la creencia que la vida debe amoldarse a mis deseos y la falsa noción que nos hipnotiza a pesar de ser imaginaría, de que todo durará para siempre, trabajo, casa, familiares, etc.

Cuando sólo vemos esos alambres, el fondo de la vida, ese prado hermosos, fresco y radiante que se ve desenfocado en la foto, parece no existir. Al efecto natural del cuerpo humano de protegernos ante el shock inicial desconectando la mente, se le suma las creencias irracionales que antes o después van a ir apareciendo por nuestra mente y causando ese sufrimiento tan doloroso a nivel emocional, que en vez de ayudarnos, nos vuelve autómatas del dolor.

Llega un momento en que si no reaccionamos a tiempo, vamos poniendo más alambres y nos vamos identificando con ellos. Por ejemplo, "Ahora soy viuda para toda la vida". Tu no eres una viuda para toda la vida, eres una persona que ha perdido a su marido. Si te identificas como que eres viuda al cabo de muchos años y nos has rehecho una vida social sin tener que llamarte a ti misma viuda o sin poder hacer cosas por llevar esa etiqueta, es porque el subconsciente entiende que ya no eres una persona que pasa por una dura situación, sino que ahora eres la situación de por vida, entramos en campo de los llamados duelos patológicos y que necesitan de la ayuda de un buen psicólogo o psiquiatra.

Por decirlo de otra manera, al identificarnos con ese "título" y ser parte de nosotros según nuestra creencia, el quitarnos esa forma de vernos, es como morir. Se ha creado un dependencia tan grande, que dejar de ser ese papel que nos hemos creado y que es real para la persona que está totalmente identificada con el, nos crea un "mono" mayor que el de cualquier droga. Y como cualquier paso en la vida, la única forma de dejar esa máscara que nos pusimos para poder soportar ese dolor tan brutal y que nos sirvió mucho al principio pero que ahora se vuelve una verdadera cárcel, es tomando consciencia de él, observando nuestros patrones repetitivos y que generan sufrimiento y focalizándonos en todo aquello que nos llena de vitalidad y alegría. Es un camino que cada uno recorre a su propio ritmo y que todo ser humano va a transitar muchas veces en su vida.

He puesto el ejemplo de una viuda, pero esto se puede extrapolar a cualquier duelo.

Lo bueno de poner tantos alambres en nuestra vida, es que llega un momento en que por su dolor, por sus espinas clavadas en todo nuestro ser, abrimos los ojos y despertamos a la realidad y a partir de ahí comienza a dar paso la serenidad y la angustia vital va desapareciendo como las nubes que pasan por el cielo.

El acompañamiento en procesos de duelo, sea por familiares, amigos o terapeutas, lleva implícito una escucha atenta y sincera, para que podamos tomar consciencia del dolor, lo expresemos, identifiquemos, aceptemos y terminemos llenándolo de amor, dando así paso a una vida más plena como persona que ha salido fortalecida a todos los niveles y que ahora puede ayudar a otras personas con una sensibilidad exquisita y con el amor que produce el saber que los alambres han sido quitados, gracias a que en silencio hemos podido ver el prado que hay detrás de ellos, es decir, nuestro verdadero ser, nuestro ser interno, nuestro yo profundo, nuestra alma, o como queramos llamar a esa parte de nosotros que no podemos ver pero que está siempre observando la vida con paz, amor y total ecuanimidad.

Recordar que sois capaces de ser vosotros mismos, que contáis con unos recursos internos reales y que sólo creéis no tener o haber perdido, detrás de esa alambrada ficticia pero muy real cuando la creamos.

Cuando sientas dolor emocional o mental, respira profundamente y siente esa frescura que nace del prado que ya eres, sin límites y lleno de espacio para amar y ser amado.

Recibid un fuerte y fresco abrazo.

Guillermo J. Recourt



viernes, 2 de marzo de 2018

¿Qué enseña el Duelo?



¿Qué nos ha enseñado a cada uno de nosotros el duelo?

Empezaré contando mi primera experiencia de luchar para poder salvar la vida a alguien.

Cuando tenía 15 años, la madre de nuestra vecina empezó a gritar como loca pidiendo auxilio. En la urbanización nadie la escucho y salí corriendo en su ayuda.

Al llegar, vi en el fondo de la piscina a medio llenar el cuerpo del pequeño Jordi de 3 añitos... Lo saqué como pude por la escalera y empecé a hacerle la reanimación cardiopulmonar... hasta que llegaron sus padres y se lo llevaron al hospital... Estaba muy frío y no pude hacer nada por él. Esa fue mi primera experiencia traumática con la muerte y mi primer contacto con una familia totalmente destrozada.

Sentí rabia y hasta culpa por no haberlo podido salvar. Fueron semanas muy duras para todos y más para su familia... Su carita nuca se me ha olvidado y aún hoy suspiro al acordarme de él.

Es la primera vez que escribo sobre aquella sobrecogedora experiencia.

¿Qué aprendí de todo aquello?

Qué nadie está preparado para asumir la muerte y por ello resulta tan traumática. Esta realidad de la impermanencia de todo lo material me llevo a adentrarme más en la búsqueda interna y a morir cada día a mis creencias fantasiosas de que todo es para siempre y que somos el centro de nuestro universo particular.

He perdido a buenos amigos de joven, a una familia entera a la que quería como si fuera la mía, a mi padre de eutanasia activa en Amsterdam y abuelos y a tíos y... a muchos más, la última, la hija de mi primo con 20 años, Pilu, a la que dedico este artículo..

Sin la fortaleza interna que empecé a tener gracias a Jordi y su temprana muerte, mi vida hubiera sido un infierno, hubiera estado perdido, victimizado por el destino cruel y desconectado de la vida... Pero dentro de cada uno de nosotros hay una fuerza espiritual que está deseosa de salir a la luz y dar luz a todos los que sufren, hemos sufrido y sufrirán...

La muerte no es lo contrario de la vida, sino del nacimiento como dice E. Tolle. Y esa vida eterna, radiante, creativa, amorosa y vibrante, que es nuestra consciencia primordial, es la que ve desde su forma corporal los eventos con total paz y lucidez, esperando pacientemente a que en alguna crisis, los velos del ego se rasguen y en ese soltar vital, en ese tocar fondo, encontremos sentido a la vida...

Una intuición no razonada, como toda verdadera intuición, nos muestra por un momento la verdad que hay tras esos velos y creencias condicionadas por los eventos vividos y la libertad que da ser, sólo ser, nos conforta como nadie y nos responde todos los porqués sin ningún pensamiento. Vamos mirando a la vida a partir de entonces con el corazón despierto a cada sensación , vamos aprendiendo a vivir el ahora y el nosotros, para mayor gloria de lo que llamamos Dios y que el Corazón deja sin nombre... Sólo le pone AMOR.

Qué nuestras vivencias, se unan a las de todos y podamos dar fe,  que salir del sufrimiento  y dejar de resistirse a la vida se puede, que no hay que correr, que cada uno tiene sus tiempos, que la perfección no existe, que la vida seguirá con su impermanencia, pero que desde nuestro silencio la esperanza sin juicio nunca muere, porque aunque nuestra mente nos mantenga dormidos a la realidad espiritual, la verdadera esperanza surge de lo profundo de cada ser y su eternidad es el mástil que sujeta la verdadera compasión, la paz y el amor, que pasan a ser estados de consciencia que como la espiral, nos acercan al centro del ser con cada ciclo, con cada vuelta, con cada crisis, con cada duelo que nos desnuda de lo superfluo para mostrarnos, en definitiva, que:

"No somos seres humanos teniendo experiencias espirituales, sino seres espirituales teniendo experiencias humanas" Pierre Teilhard de Chardin

Recibid hoy más que nunca un fuerte abrazo llena de esa paz profunda que nunca nos abandona y que mora en el lo profundo de cada ser.

Guillermo.

jueves, 1 de marzo de 2018

Sólo queda lo REAL...



Con los ojos abiertos, percibo Mi realidad...
Con los ojos cerrados, percibo La realidad...

Con los ojos cerrados, vacío Mi realidad...
Con lo ojos abiertos, lleno la vida De realidad...

Y entre parpadeo y parpadeo...
No hay realidad que llenar o vaciar...
Sólo queda lo REAL...

Guillermo J. Recourt

#Tomarconsciencia #Realidad

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dios está en la ayuda consciente al necesitado


Regresando a los orígenes...

“Al verdadero Dios sólo se le puede servir, sirviendo al hombre. Aquí está la originalidad del mensaje cristiano. Donde las religiones, verdaderas o falsas, ponen ‘Dios’, Jesús pone ‘hombre’.

Estamos engañados si creemos que podemos desarrollar nuestra humanidad o religiosidad sin contar con el pobre. Nuestra religión, olvidando el evangelio, ha desarrollado un individualismo absoluto. Lo que cada uno debe procurar es una relación intachable con Dios. La moral católica está encaminada a perfeccionar esta relación. Pecado es ofender a Dios y punto.

El evangelio nos dice algo muy distinto. El único pecado que existe es olvidarse del hombre que me necesita. Mi grado de acercamiento a Dios es el grado de acercamiento al otro. Todo lo demás es idolatría”

Fray Marcos Rodríguez O.P.

martes, 27 de febrero de 2018

Ser artistas de nuestra propia vida



“Todos estamos llamados a ser artistas de nuestra propia vida. Prueba de ello es que no hay dolor superior al que acompaña a la conciencia de no haberlo sido, de no haber vivido en toda la hondura de esta palabra, de no haber movilizado nuestras más propias y profundas posibilidades.

Las grandes tradiciones de sabiduría son unánimes al recordarnos que poseemos un potencial magnífico del que con frecuencia estamos desconectados o que ni siquiera sospechamos. 

Estamos dormidos a nuestro verdadero ser cuando permanecemos confinados en las estrechas fronteras de lo conocido, en el circuito cerrado en el que nos mantienen nuestras limitadas concepciones sobre nosotros y sobre la realidad. 

Extraños para nosotros mismos, viviendo solo una parte ínfima de lo que somos, sin haber recorrido nuestras cimas y nuestros abismos, sin haber vislumbrado nuestro auténtico ser y su grandeza, nos enajenamos igualmente del contacto pleno con los demás y con la totalidad de la vida. 

Abandonar este confinamiento de nuestra mente y de nuestras pequeñas vidas es uno de los objetivos de la filosofía sapiencial.”

Mónica Cavallé: El arte de ser

lunes, 18 de diciembre de 2017

Las Lágrimas de la Navidad



Cada Navidad muchas lágrimas se derraman por amor... La pérdida del ser querido nos corta el aliento y el vacío se expresa con lágrimas y miradas apagadas...

Esta estrella de hielo está confeccionada con millones de lágrimas derramadas por amor y convertidas en AMOR.

¿Cómo ha sido posible este milagro?

Todas estás lágrimas limpian nuestra visión para poder ver con el Corazón...

Cuando un corazón recupera la vista, las lágrimas toman la forma de la estrella de Belén...

Su Luz nos habla de resurrección, de pasión y de Amor... pues el verdadero AMOR deja atrás el sufrimiento, la resistencia inicial, para desde la esencia recuperar lo inmortal de cualquier relación... El ESPIRITU.

Al Espíritu no se llega con el pensamiento... Se llega con el corazón, con el silencio del Alma y la voz de la intuición...

Las lágrimas son mensajeros de amor en busca de respuestas... Y cuando las respuestas no llegan, cuando el dolor del sin sentido nos hace soltarlo todo... La Luz de la estrella es cuando empieza a brillar y nos conduce al nacimiento inmaculado de la realidad espiritual... 

Ya no hay fuerzas para resistirse al avance de la vida... y la vida eterna se manifiesta en el presente, en el ahora... Nace en nosotros la Paz que da sentido a las lágrimas, les da forma de esa estrella que señala hacia el portal del corazón... 

Al entrar en él, vemos reflejar sobre nuestra estrella trasparente, la Luz divina que se descompone en colores angelicales, llenando de color lo que antes era todo blanco y negro...

Ahora es nuestra propia Luz interior la que refleja hacia fuera el AMOR que viene del vaciarse de deseos y llenarse de los destellos del ser amado que ahora es Luz unida a la Luz...

Mi deseo para estas fechas llenas de deseos sinceros de Amor y Prosperidad es que tu Estrella brille más que nunca y que tus lágrimas reflejen el AMOR infinito que Cristo nos regalo con su Pasión y la ESPERANZA bendita que nos regaló con su Resurrección.

Te regalo mis lágrimas en forma de esta Estrella de luz, para que sus reflejos te muestren el Camino, la Verdad y la Vida que hay detrás de cada transición de consciencia al más allá...

¡Feliz Navidad de todo Corazón!Bendiciones mil!

Vuestro amigo y compañero de viaje.

Guillermo J. Recourt.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Cuando me amé de verdad (Charles Chaplin)



Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre…”AUTOESTIMA”.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es…”AUTENTICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Hoy eso se llama…”MADUREZ”.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…”RESPETO”.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo. Hoy se llama…”AMOR PROPIO”.

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es…”SIMPLICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces. Hoy descubrí que eso es la…”HUMILDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama…”PLENITUD”.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada.
Todo eso es…”SABER VIVIR!”.