lunes, 18 de diciembre de 2017

Las Lágrimas de la Navidad



Cada Navidad muchas lágrimas se derraman por amor... La pérdida del ser querido nos corta el aliento y el vacío se expresa con lágrimas y miradas apagadas...

Esta estrella de hielo está confeccionada con millones de lágrimas derramadas por amor y convertidas en AMOR.

¿Cómo ha sido posible este milagro?

Todas estás lágrimas limpian nuestra visión para poder ver con el Corazón...

Cuando un corazón recupera la vista, las lágrimas toman la forma de la estrella de Belén...

Su Luz nos habla de resurrección, de pasión y de Amor... pues el verdadero AMOR deja atrás el sufrimiento, la resistencia inicial, para desde la esencia recuperar lo inmortal de cualquier relación... El ESPIRITU.

Al Espíritu no se llega con el pensamiento... Se llega con el corazón, con el silencio del Alma y la voz de la intuición...

Las lágrimas son mensajeros de amor en busca de respuestas... Y cuando las respuestas no llegan, cuando el dolor del sin sentido nos hace soltarlo todo... La Luz de la estrella es cuando empieza a brillar y nos conduce al nacimiento inmaculado de la realidad espiritual... 

Ya no hay fuerzas para resistirse al avance de la vida... y la vida eterna se manifiesta en el presente, en el ahora... Nace en nosotros la Paz que da sentido a las lágrimas, les da forma de esa estrella que señala hacia el portal del corazón... 

Al entrar en él, vemos reflejar sobre nuestra estrella trasparente, la Luz divina que se descompone en colores angelicales, llenando de color lo que antes era todo blanco y negro...

Ahora es nuestra propia Luz interior la que refleja hacia fuera el AMOR que viene del vaciarse de deseos y llenarse de los destellos del ser amado que ahora es Luz unida a la Luz...

Mi deseo para estas fechas llenas de deseos sinceros de Amor y Prosperidad es que tu Estrella brille más que nunca y que tus lágrimas reflejen el AMOR infinito que Cristo nos regalo con su Pasión y la ESPERANZA bendita que nos regaló con su Resurrección.

Te regalo mis lágrimas en forma de esta Estrella de luz, para que sus reflejos te muestren el Camino, la Verdad y la Vida que hay detrás de cada transición de consciencia al más allá...

¡Feliz Navidad de todo Corazón!Bendiciones mil!

Vuestro amigo y compañero de viaje.

Guillermo J. Recourt.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Cuando me amé de verdad (Charles Chaplin)



Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre…”AUTOESTIMA”.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es…”AUTENTICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Hoy eso se llama…”MADUREZ”.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…”RESPETO”.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo. Hoy se llama…”AMOR PROPIO”.

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es…”SIMPLICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces. Hoy descubrí que eso es la…”HUMILDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama…”PLENITUD”.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada.
Todo eso es…”SABER VIVIR!”.