lunes, 3 de octubre de 2016

A pesar de la lucha cotidiana conservo en mí una paz que me ennoblece...



"A pesar de la lucha cotidiana conservo en mí una paz que me ennoblece, y a pesar de que el mundo me entristece vuelvo a confiar en él cada mañana.

No me deprime la injusticia humana,no me mancha el dolor, que me ensombrece, lo mismo que la noche no ennegrece con su paso el cristal de la ventana.

Y aunque la incomprensión me desespere disimulo la herida a quien me hiere y tengo la bondad de sonreír.

Y así, por el amor en que he creído, sufriendo, -como todos- he cumplido con el alto heroísmo de vivir."

Pedro Miguel Obligado (1892-1967)"

domingo, 2 de octubre de 2016

La Verdad nos hará libres.



La verdad nos hará libres... Qué verdad nos ayuda a caminar por el proceso del duelo, por el camino de la pérdida?

Mi verdad es falsa si me causa sufrimiento, separación y dolor a pesar del tiempo y del querer seguir caminando... Entonces ¿Cómo encontrar esa Verdad que sana nuestro dolor?

En un mundo donde cada uno quiere y tiene su propia interpretación de la "verdad" es difícil elevarse para sintonizar con la esencia que nos conecta con esa gran verdad que nos une y consuela.

Nos elevamos conscientemente hacia esa verdad si somos capaces de pararnos y darnos cuenta de los pensamientos repetitivos que tapan esa verdad que siempre está disponible cuando vaciamos la consciencia del ruido cotidiano.

Cuando el trueno se deja de oír, y el relámpago se deja de ver, el olor a tierra mojada despeja nuestra mente y nos conecta con la respiración profunda, con el aroma de la "verdad" aquí y ahora.

La verdad siempre nos lleva a estar conscientes, a refugiarnos de las tormentas y ver en sus rayos y truenos símbolos de la Paz que luego viviremos... Sin esa consciencia, aparece el miedo, la desesperación y el dolor de caminar al descubierto entre rayos , viento y lluvia... Las circunstancias son las mismas, pero el observador no.

El observador consciente, se refugia a tiempo y ve pasar la tormenta con gratitud. El observador inconsciente, siente que la tormenta va a por él, y dice ¿Por qué a mi? El temor se apodera de él y la gratitud se convierte en ingratitud e impotencia.

Sufriremos muchas tormentas en nuestras vidas, así que cuando juntamos la experiencia con el corazón sosegado, aparece la Sabiduría... Esa Sabiduría, nace de escuchar a nuestro verdadero ser interno y se combina con nuestra mente mortal, produciendo una simbiosis entre el cielo y la tierra, y dando un sentido a nuestro caminar.

La Verdad con mayúsculas es un nivel de consciencia dónde nuestra personalidad se vacía de sus tormentas para llenarse de la esencia que nos conduce hacia la serenidad interior.

Cualquier duelo será vivido desde el nivel de consciencia de nuestra personalidad, y el tremendo Dolor es común a todos los dolientes. Pero la sanación consciente, el abandono del sufrimiento perpetuo, será alcanzado más rápidamente, cuando seamos capaces de armonizarnos con esa Verdad interior que nos ofrece calma y lucidez... Reconectando, la consciencia con el espíritu.

Os envío un fuerte abrazo lleno de esa Verdad que antes o después llega a todo ser humano que sufre, de la mano de su conexión interior, con la Esencia que nos da la Vida.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá....

Recordar y sentir ese olor a tierra mojada cada vez que el ruido mental os produzca dolor. Cerrad los ojos y dejaros llevar por su aroma... Tomad una bocanada de aire conscientemente.... Y sonreíd con gratitud por haber escuchado a vuestra Alma hablar desde el corazón de una tormenta, que sólo busca regar la semilla de lucidez, con el agua de la regeneración interior...

Bendiciones mil.

Guillermo..