viernes, 8 de abril de 2011

El Abrazo y el Duelo


Abrazar significa:   Ceñir con los brazos, estrechar entre los brazos en señal de cariño, rodear, comprender, contener, incluir… etc.

Abrazo y silencio van casi de la mano, dos cosas que tras el shock emocional que supone la pérdida de un ser querido, son fundamentales.

El abrazo,  para sentir el Amor, el cariño y el consuelo de los que nos quieren y aprecian.

El silencio,  para interiorizar la perdida, y encontrar en lo más íntimo de nuestros corazones la 
fuerza para seguir adelante.

Al abrazar, formamos un circulo con nuestros brazos, nuestras auras se mezclan, nuestros ojos se cierran instintivamente, para “sentir” desde el interior, es una comunión fraternal que si se realiza desde la sinceridad, crea vínculos espirituales intangibles a la mente, pero palpables desde el corazón.

Si nos fijamos todos estos gestos y emociones giran alrededor de un órgano: El Corazón.

¿Por qué el Corazón es tan importante para calmar y trasmitir esa Paz y Compasión?
Porque si los ojos son el espejo del Alma, el Corazón es el asiento de esas funciones o emociones superioriores relacionadas con el Alma desde tiempos de los Egipcios…

Cuando gritamos por dolor, sufrimiento, miedo, impotencia, etc., la reacción instintiva del ser humano para calmar a otro es abrazarse, y si el grito o llanto no pueden expresarse, algo nos impulsa a abrazarnos a la persona más cercana,  siendo ese contacto  la llave que libera el llanto sanador.

Al abrazarnos, nuestros corazones se acercan, nuestros latidos se funden en uno solo y El Amor impersonal realiza el milagro de acariciar nuestra Alma.

Hay muchas citas sobre el corazón y ese “misterio” que une a las personas.

“A dondequiera que vayas, ve con el corazón”.  Confucio

“Cuanto más de Cristo tenemos en nuestros corazones, menos espacio tenemos para nosotros mismos”. R.C. Chapman

“El arte hace los versos, pero sólo el corazón es poeta”. Andrea Chénier

“El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas”. Proverbio hindú

“El que ensancha su corazón, estrecha su boca”. Proverbio chino

“En el corazón del hombre hay muchas cavidades que desconocemos hasta que viene el dolor a descubrírnoslas”. León Bloy

“Grabad esto en vuestro corazón: cada día es el mejor del año”. Ralph Waldo Emerson

“Lo que no proviene de un corazón no llegará a otro corazón”. Padre Phil Bosmans

“Ocupar un lugar en el corazón de alguien significa no estar nunca solo”. A. Pérez

“La vida es el espacio que recorremos de corazón entre dos abrazos, el de nuestra Madre Naturaleza y nuestro Padre Celestial” Tomar Consciencia

Estas citas, son una prueba de esa sabiduría popular, que enseña la convivencia “interior” y exterior.

Estamos en la famosa era de Acuario, y de ese cántaro que mana agua, se hermana la inteligencia con la sabiduría. Así la ciencia está aportando su inteligencia, su investigación,  para demostrar cómo el corazón posee su propia inteligencia emocional, su propio sistema neuronal y lo más sorprendente que hay una coherencia cardiaca que es capaz de trasmitirse a distancia por medio de sus ondas electromagnéticas.

¿Cómo utilizar este conocimiento con sabiduría? ¡Amando!

La ciencia nos demuestra hoy en día como los pensamientos afectan a las emociones y cómo las emociones positivas de Amor, Caridad, Compasión, etc. Afectan a las frecuencias cardiacas y al funcionamiento del cerebro y lo más importante, cómo los seres humanos somos capaces de captar estos estados de ánimo con el corazón a distancias de metros… Las famosas “corazonadas” que distinguen lo verdadero de lo falso, ahora la ciencia las demuestra
.
Ya lo decía el Maestro Jesús: “Amaros los unos a los otros como yo os he amado” (Jn 13, 34) recordándonoslo que Ya decía el Antiguo Testamento “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lv 19, 18). También nos señala el camino San Juan en su primera carta, cuando dice, “Hijos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y de verdad. En eso conoceremos que somos de la verdad, y nuestros corazones descansaran tranquilos en Él.” (I Jn 3, 18-19) y lo resume en su famoso “DIOS ES AMOR” (Jn 4, 8-16).

En todas estas citas bíblicas encontramos ese denominador común, que calma las penas y transforma la vida de las personas que lo aceptan y lo hacen suyo y lo dan sin pedir nada a cambio, el AMOR SUBLIME.

La ciencia lo está demostrando, nuestra alma nos impele a encontrarlo en nuestro interior y el ego lo busca en el exterior… La vida nos ofrece en los momentos de crisis el mayor antídoto para el sufrimiento, sólo depende de nosotros el aceptarlo o no.

Ya lo decía William  Shakespeare: “Ser o no Ser, he ahí la cuestión”. La frase “gracias por ser y estar” se expresa como respuesta al Amor sincero recibido. Ser, significa “abrazar” la coherencia que realmente nos dicta el corazón y dotarlo de voluntad para que caminemos hacia la armonía y coherencia con las leyes naturales que expresan el Orden Universal.

La naturaleza es sabia, pero para saber escucharla hay que entrar en el silencio y agudizar el “oído del corazón”. Así, cuando meditemos, pensemos de la manera más impersonal posible, para latir al mismo ritmo que un corazón más grande, El corazón de Dios. Esto me recuerda ese diálogo interno que te lleva a decir “estoy en el corazón de Dios” y no “Dios está en mi corazón” un ligero matiz en el orden de las palabras, fruto de ese “pálpito inteligente”. Mi deseo profundo es, ¡Qué palpitéis en armonía con vuestro corazón!

Suelo despedirme siempre con un abrazo que  aspira a tocar vuestro ser total, así pues, ¡Recibid todo mi cariño en un abrazo lleno de Paz, alegría Y Amor! Y Cómo hace más de 5.000 años decían los antiguos egipcios: “Que tu lengua iguale a tu corazón”

Os dejo este link sobre coherencia del corazón, para el que quiera investigar: 


Guillermo J. Recourt

2 comentarios:

  1. Gracias querido Guillermo, que hermoso esta este mensaje, me ha encantado y me ha hecho reflexionar, el corazón contiene la sabiduría que se necesita para todo pero sobre todo el corazón es amor, amor de Dios..... hermoso.....

    Abrazos y bendiciones

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    1. Querida Patricia,cuando encontramos en el corazón la puerta del infinito, al abrirla, dejamos entrar todo el Amor y ya nada es igual que antes... Bendiciones y un gran abrazo de Paz!

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